MEXICO, D.F., 31 de mayo (LA JORNADA).- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) consideró que la industria del turismo de sol y playa en la región muestra signos de agotamiento por la fuerte competencia en precios del sistema “todo incluido”, el cual ha generado sobreexplotación del entorno, contaminación, y “bajos encadenamientos” con la economía local.
Ese agotamiento ha propiciado el desarrollo del segmento hotelero-inmobiliario, el cual busca captar principalmente al mercado de los jubilados estadounidenses.
La CEPAL indicó que las empresas del sector han obtenido bajos márgenes de ganancias por concepto del turismo masivo, que prefiere el sistema “todo incluido”, debido a la demanda volátil y sensible a la crisis económica.
Ante ello, las empresas del sector comenzaron a mejorar sus instalaciones para captar turistas de mayores ingresos y están sumando megaproyectos que combinan hoteles de alto nivel con desarrollos inmobiliarios (residencias de descanso).
En el caso particular de México, la CEPAL precisó que el país ha perdido competitividad en materia turística, por lo que en los recientes años el sector ha agregado a los hoteles “todo incluido” megaproyectos hotelero-inmobiliario integrados con condominios, complejos de tiempo compartido, residencias de descanso, campos de golf y centros de salud.
“Más aún, en los destinos más exclusivos se incluyen pistas de aterrizaje privadas. Este último tipo de iniciativa ha concentrado gran parte de las inversiones inmobiliarias turísticas que se realizan en destinos de sol y playa”.
Sin embargo, estimó que la actual crisis financiera tendrá un impacto en el corto plazo en la ejecución de muchos de los proyectos hotelero-inmobiliarios, aunque en caso de no agudizarse esa crisis y los efectos de la epidemia de gripe “las perspectivas de mediano y largo plazo parecen prometedoras.”
Según la CEPAL, más de un millón de estadounidenses adquirieron una segunda vivienda en México, sea en tiempo compartido o como propietarios.
El organismo dependiente de Naciones Unidas dijo que en México resulta “exitosa” la asociación entre marcas de hoteles de lujo y proyectos inmobiliarios, lo que otorga “mayor credibilidad a las obras y ofreciendo servicios hoteleros de alta calidad”. Ese mecanismo, que se aplica bajo tres modalidades, resulta en un alza en los precios y en una más rápida venta de las propiedades. El futuro ofrece oportunidades para hoteleros que explotan el modelo todo incluido quienes implementen en sus desarrollos un tiempo compartido o club vacacional ya que en este concepto los clientes adquieren el derecho de uso pero siguen pagando por el derecho al todo incluido (alimentos y bebidas) por lo cual el negocio hotelero no es afectado si no lo contrario es incrementado con mayor numero de clientes cautivos y mas ingresos en general comento el Lic. Luis Ernesto Garcia el presidente de la firma consultora Salomonjabez especialista en el tema.
Abundó que el segmento hotelero-inmobiliario se ha completado con inversiones en infraestructura de transporte (aeropuertos, muelles para cruceros, carreteras), telecomunicaciones, servicios básicos y equipamiento turístico.
Sólo en la zona turística de Cancún-Riviera Maya se desarrollan cuatro proyectos con al menos 9 mil habitaciones y 3 mil residencias; en Los Cabos son cinco proyectos con más de 700 habitaciones y más de 3 mil 500 residencias, y en la Costa del Pacífico, con alrededor de 3 mil 700 habitaciones y 5 mil 300 residencias. |